Todo un capricho.
sábado, julio 22, 2006
Dime cual es tu capricho y te diré quien eres.
Todos tenemos nuestros caprichos, desde los más banales y pasajeros hasta los más obsesivos que nos quitan el sueño y distraen nuestros pensamientos. Entre más difíciles, más tortuosos, más ocultos, más largos, más obscuros o hasta más caros sean, entonces más deseados, más sublimes, más reconfortantes, más llenadores, más satisfactorios son para nuestro ser, nuestra mente o nuestro cuerpo.
Me pregunto dónde se trasgrede la líne; ¿hasta dónde el caprichoso deja de ser sólo un soñador, un antojadizo, un artista, y dónde comienza a ser el obsesivo, loco, malcriado?, ¿En que punto la admiración hacia este personaje se convierte en miedo?.
Real Academia de la Lengua Española
Me pregunto dónde se trasgrede la líne; ¿hasta dónde el caprichoso deja de ser sólo un soñador, un antojadizo, un artista, y dónde comienza a ser el obsesivo, loco, malcriado?, ¿En que punto la admiración hacia este personaje se convierte en miedo?.
| caprichoso, sa. | ||
| 1. adj. Que obra por capricho y lo sigue con tenacidad. | ||
lunes, julio 17, 2006
Capricho
Escrútame los ojos, sorpréndeme la boca,
sujeta entre tus manos esta cabeza loca,
dame de beber veneno, el malvado veneno
que te moja los labios a pesar de ser bueno.
Pero no me preguntes nada
de por qué lloré tanto en la noche pasada;
las mujeres lloramos sin saber, porque sí:
es esto de los llantos pasaje baladí.
Bien se ve que tenemos adentro un mar oculto,
un mar un poco torpe, ligeramente estulto,
que se asoma a los ojos con bastante frecuencia
y hasta lo manejamos como una dúctil ciencia.
No preguntes, amado, lo debes sospechar;
en la noche pasada no estaba quieto el mar.
Nada más. Tempestades que las trae y las lleva
Un viento que nos marca cada vez costa nueva.
Si, vanas mariposas sobre jardín de Enero,
nuestro interior es todo sin equilibrio y huero.
Luz de cristalería, fruto de carnaval
decorado en escamas de serpientes del mal.
Así somos ¿no es cierto? Ya lo dijo el poeta:
movilidad absurda de inconsciente coqueta,
deseamos y gustamos la miel de cada copa
y en el cerebro habemos un poquito de estopa.
Bien; no, no me preguntes. Torpeza de mujer.
Capricho amado mío, capricho debe ser.
Oh déjame que ría... ¿no ves que tarde hermosa?
Espínate las manos y córtame esa rosa.
Alfonsina Storni
sujeta entre tus manos esta cabeza loca,
dame de beber veneno, el malvado veneno
que te moja los labios a pesar de ser bueno.
Pero no me preguntes nada
de por qué lloré tanto en la noche pasada;
las mujeres lloramos sin saber, porque sí:
es esto de los llantos pasaje baladí.
Bien se ve que tenemos adentro un mar oculto,
un mar un poco torpe, ligeramente estulto,
que se asoma a los ojos con bastante frecuencia
y hasta lo manejamos como una dúctil ciencia.
No preguntes, amado, lo debes sospechar;
en la noche pasada no estaba quieto el mar.
Nada más. Tempestades que las trae y las lleva
Un viento que nos marca cada vez costa nueva.
Si, vanas mariposas sobre jardín de Enero,
nuestro interior es todo sin equilibrio y huero.
Luz de cristalería, fruto de carnaval
decorado en escamas de serpientes del mal.
Así somos ¿no es cierto? Ya lo dijo el poeta:
movilidad absurda de inconsciente coqueta,
deseamos y gustamos la miel de cada copa
y en el cerebro habemos un poquito de estopa.
Bien; no, no me preguntes. Torpeza de mujer.
Capricho amado mío, capricho debe ser.
Oh déjame que ría... ¿no ves que tarde hermosa?
Espínate las manos y córtame esa rosa.
Alfonsina Storni
domingo, julio 16, 2006
YO NO PUEDO TENERTE NI DEJARTE...
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