miércoles, julio 26, 2006

Terminos y Condiciones de Este Caprichoso Blog

La idea de crear este blog fue en un principio para compartir esta aventura en Argelia, pero rápido me di cuenta que él mismo sería muy insípido y rápidamente me quedaría insatisfecha; pues, cada día es una aventura!

Por lo tanto encontrarán aquí todo aquello que me ha acontecido, reciente o no, lo que ha pasado por mi Caprichosa cabeza, sugerencias de todo tipo, curiosidades, escritos, propios y prestados, trabajos de diseño, videos, links, fotos, auquello que permita el copy-paste, MR,... en fin Caprichos de esta 'freelander'.

Bienvenidos a todos aquellos leectores que no esperan nada esperando todo, blogeros aventureros, surfeadores empedernidos o lectores de paso, de rapidínes o con suficiente tiempo y paciencia para leer artículos largos.

Todo comentario o sugerencia son bienvenidos; de preferencia no enviar quejas sin aportar soluciones.

Warnings:

Hasta el momento no hay contenido restringido a menores, ningún animal será usado para tests o torturado, cero pruebas nucleares, ni virus escondidos en cadenas de paz y amor, la entrada es gratuita y abierta a todo público, no es necesario reservar con antelación, ni usar corbata, sólo cuando sea necesario se utilizarán palabras antisonantes, si eres "grosero fóbico" tápate los ojos si te topas con alguna "grosería".

No me sentiré ofendida sino me hancen nungún comentario sé que muchos de ustedes sufren de Alodoxafobia. Por cierto Frenofóbicos e Ideofóbicos favor de abstenerse de entrar a este sitio puede ser malo para su salud.


Caprichosos aquellos que no comparten con los internautas
y más caprichosos aquellos que nos invaden de su caprichos
.

martes, julio 25, 2006

Caprichos del inglés

TTYL (abbreviation)

Digispeak for "Talk To You Later."

lunes, julio 24, 2006

Una Historia China sobre la Honestidad

Se cuenta que allá para el año 250 a.C., en la China antigua, un príncipe de la región norte del país estaba por ser coronado emperador, pero de acuerdo con la ley, él debía casarse.

Sabiendo esto, él decidió hacer una competencia entre las muchachas de la corte para ver quién sería digna de su propuesta. Al día siguiente, el príncipe anunció que recibiría en una celebración especial a todas las pretendientes y lanzaría un desafío.

Una anciana que servía en el palacio hacía muchos años, escuchó los comentarios sobre los preparativos. Sintió una leve tristeza porque sabía que su joven hija tenía un sentimiento profundo de amor por el príncipe.

Al llegar a la casa y contar los hechos a la joven, se asombró al saber que ella quería ir a la celebración. Sin poder creerlo le preguntó:


- ¿Hija mía, que vas a hacer allá? Todas las muchachas más bellas y ricas de la corte estarán allí. Sácate esa idea insensata de la cabeza. Sé que debes estar sufriendo, pero no hagas que el sufrimiento se vuelva locura. Y la hija respondió:

- No, querida madre, no estoy sufriendo y tampoco estoy loca. Yo sé que jamás seré escogida, pero es mi oportunidad de estar por lo menos por algunos momentos cerca del príncipe. Esto me hará feliz."

Por la noche la joven llegó al palacio. Allí estaban todas las muchachas más bellas, con las más bellas ropas, con las más bellas joyas y con las más determinadas intenciones.

Entonces, finalmente, el príncipe anunció el desafío:


- Daré a cada una de ustedes una semilla. Aquella que me traiga la flor más bella dentro de seis meses será escogida por mí, esposa y futura emperatriz de China.

La propuesta del príncipe seguía las tradiciones de aquel pueblo, que valoraba mucho la especialidad de cultivar algo, sean costumbres, amistades, relaciones, etc.

El tiempo pasó y la dulce joven, como no tenía mucha habilidad en las artes de la jardinería, cuidaba con mucha paciencia y ternura de su semilla, pues sabía que si la belleza de la flor surgía como su amor, no tendría que preocuparse con el resultado.

Pasaron tres meses y nada brotó. La joven intentó todos los métodos que conocía pero nada había nacido. Día tras día veía más lejos su sueño, pero su amor era más profundo.

Por fin, pasaron los seis meses y nada había brotado. Consciente de su esfuerzo y dedicación la muchacha le comunicó a su madre que sin importar las circunstancias ella regresaría al palacio en la fecha y hora acordadas, sólo para estar cerca del príncipe por unos momentos.

En la hora señalada estaba allí, con su vaso vacío. Todas las otras pretendientes tenían una flor, cada una más bella que la otra, de las más variadas formas y colores.

Ella estaba admirada. Nunca había visto una escena tan bella. Finalmente, llegó el momento esperado y el príncipe observó a cada una de las pretendientes con mucho cuidado y atención. Después de pasar por todas, una a una, anunció su resultado.

Aquella bella joven – la del vaso vacío - sería su futura esposa. Todos los presentes tuvieron las más inesperadas reacciones. Nadie entendía por qué él había escogido justamente a aquella que no había cultivado nada.

Entonces, con calma el príncipe explicó:

- Esta fue la única que cultivó la flor que la hizo digna de convertirse en emperatriz: la flor de la honestidad. Todas las semillas que entregué eran estériles.


Si para vencer, estuviera en juego tu Honestidad, entonces pierde. Así, serás siempre un Vencedor.