Voy a intentar describirte Argel de la manera más fiel y objetiva posible, aunque es algo que se tiene que vivir. ¡Cierra los ojos! Imagina un lugar frente al mar mediterráneo con edificios blancos, viejos, de estilo francés, con barandales azules, pero sin su debido mantenimiento. Edificios que no ocultan el esplendor de otras épocas. Esto es el centro.
Balcones mostrando las prendas de los habitantes acompañados de tapates y ropa de cama que se orean al sol y al viento. He de constatar que esto resulta inútil durante el invierno o los días de mayor humedad.
Al caminar por el centro de la ciudad te encuentras con personas vestidas de manera occidental, es decir, jeans, playeras, tenis, trajes,… al mismo tiempo, mujeres portando “yildabas” y pañoletas envolviendo su cabeza, hombres q portan sus batas largas generalmente de color blanco o beige y sus inseparables sandalias.
Las calles son sucias y no es raro ver pequeños vasitos de vidrio en el piso, dejados por ahí después de haberse bebido el café que contenía. Hay muchas cafeterías donde el plato más pedido son las pizzas (nada q ver con las pizzas que conocemos y mucho menos con las italianas), los “complets” y los “tunisiens”.
Es una ciudad con terreno irregular, que va de subida; entre más uno se aleja, la simetría de las calles se pierde y da paso a otro tipo de construcciones; edificios sencillos, simples, siempre de colores blanco o arena, únicamente decorados con antenas satelitales amontonadas; conjuntos habitacionales que congregan a cientos y cientos de familias en un solo bloque. Dejan de existir las calles rectas para dar paso a una serie de laberitos.
Hay tienditas, “magasins d’alimentation générale”, por todos lados. Así mismo no es raro encontrar “tabacs et journaux”, tiendas dónde se vende cigarros, periódicos, perfumes y cigarros, ¿mencióné los cigarros?... Es el único lugar donde venden estos artículos. Inútil de pedir cigarros en una “superette” o tiendita.
Alejándonos un poco más encontramos las zonas ‘residenciales’, donde se encuentran casas grandes, de 3-4 pisos donde viven familias enteras. Generalmente el último piso se construye pensando en los hijos para que vivan en él cuando se casen. Todas las ventanas tienen celosías, éstas sirven para regular la temperatura tanto en invierno como en verano.
Continuará…